El juego y el teatro son puertas que se abren a mundos donde podemos pensar, sentir, imaginar y gozar con total libertad. Caminos propicios para dejar de andar caminando solos y sentir placer de compartir con los demás un espacio propio y querido.
La educación siempre introduce una dimensión de futuro.
Si bien supone una intervención destinada a generar algunas
condiciones para que los sujetos puedan vivir plenamente su presente,
no resigna el compromiso de educar, entendido
como una apuesta al futuro. Al intervenir de determinada manera, al diseñar un currículo,
se imaginan y se sueñan
sujetos que puedan insertarse en los mundos
“por venir” y que también sean capaces de construirlos y transformarlos.
En este sentido el taller orienta su labor asumiendo el compromiso de generar un universo simbólico de participación colectiva para niños y jóvenes. Entendemos al teatro y al arte en general como una herramienta de integración social y transformación social donde los niños y jóvenes que forman parte del sistema educativo enriquecen su formación como personas y aquellos que están por fuera del sistema educativo formal se embarcan en un universo no formal de educación que apunta a instalar a estos chicos al sistema educativo formal.
El juego y el teatro nos permiten ingresar a una geografía que tiene su propia fisonomía pero que nos permite transformar nuestra realidad cotidiana con esas herramientas que adquirimos al al banquete lúdico.
El profe de teatro se lama Poli
